El pasado domingo 22 de noviemnbre amaneció un día muy frío por lo que muchas familias se pensaron si acudir o no a la excursión que habíamos preparado desde el AMPA al Soto de Ranillas...finalmente unos cuantos decididos acudieron a los puntos de encuentro y el balance no pudo ser más positivo, os contamos un breve resumen:
Al ir primero entre tamarices y luego por la chopera, la velocidad del viento se reduce de manera considerable, así que enfrentamos el cierzo con la mejor de nuestras sonrisas.
Hay
que decir además que las dos mozuelas más mayores que vinieron, nos
guiaron por el soto, sí, sí, manejaron el mapa que llevábamos, fenomenal
y en todo momento leyeron adecuadamente los símbolos, las curvas de
nivel, la vegetación...¡Unas guías en toda regla!
Los más pequeños se dedicaron a recoger
todos solo unos pocos palos del camino, que son muy importantes en toda excursión que se
precie.
Y por supuesto, TODOS (mayores y pequeños)
tiramos unas cuantas piedras al río desde una zona de gravera que se
abre al río.
Hubo alguno que echó de menos el cubo y las palas para
jugar con la arena (Apuntar para futuras excursiones)
Entre paso y paso, nombramos a uno de los peques (Alberto Rivera) el fotógrafo oficial de la salida (era el único que
llevaba cámara de fotos, no móvil), así que podréis ver qué es lo que
más le interesó fotografiar: visión infantil de una salida.
Y llegó la
hora del almuerzo ¡¡¡por todos esperada!!! con bota de vino, por
supuesto para los papis y mamis, y...al sol, sin abrigo, sentados
plácidamente en zona herbosa, eso sí, húmeda.
Ya de regreso,
los infantiles esperaban con impaciencia llegar a los tobogán-túneles
del parque, pero aún así nos detuvimos a dar de comer a los patos y
patas y a disfrutar de los caballos. Y..... por fin al parque!!!!!!
¡Sin duda una jornada para repetir!